Actividades Ópalo

Ópalo

Los ópalos han fascinado a las personas por siglos. “En ellos puede verse el fuego viviente del rubí, el púrpura glorioso de la amatista, el verde mar de la esmeralda, todos reluciendo juntos en una increíble mezcla de luces”.

Las diferentes calidades que tienen los Ópalos se distinguen por su pureza en sus cristales, la transparencia que tengan, sus colores, su iridiscencia y la forma que puedan tener. El ópalo mexicano es amorfo, es decir, carece de estructura cristalina. Sin embargo, posee un arreglo interno constituido por diminutas esferas de sílice amorfa estrechamente empaquetadas.

A través de los años esta piedra a dado la vuelta al mundo cautivando por su belleza y por su misterio que encierra a quien la ve, los países que consumen más ópalos son los Japoneses, Los Alemanes, E. U, Corea, Suiza, Francia e Italia y es de mucho orgullo decir que en todas las exposiciones internacionales el ópalo tiene presencia ya que es indispensable y necesario para cubrir con ella el tan amplio mundo de las piedras preciosas, por ser una piedra bonita, rara y misteriosa.

Procesamiento del Ópalo para joyería

La pieza se extrae en bruto en forma de espécimen, provenientes de diversas minas, para posteriormente iniciar con su transformación, iniciando por la separación de la roca sobrante utilizando una cortadora circular que cuenta con un disco diamantado.

Como segundo paso se da forma en una forja que es un esmeril de piedra en agua, donde la piedra toma la forma que se requiera.

Así, se envía a la siguiente fase que consiste en un proceso de lijado con tres lijas de diferente graduación de grano.

Para finalmente, pasarla al lustre mediante una baqueta circular y un polvo de nombre dióxido de selenio, el cual le proporciona el brillo natural al cristal y de esta manera es cómo el ópalo muestra sus mejores colores.